Juego Responsable

Versión 2.2En vigor desde 2026-10-02

Por qué el juego responsable importa incluso en un juego gratuito, señales de alerta, las herramientas que funcionan en su cuenta —límites, recordatorio de tiempo, panel de la sesión, pausa breve y autoexclusión—, protección de menores y dónde pedir ayuda.

1. Sobre esta versión

Esta es la versión 2.2 de la política de Juego Responsable de Jogo do Bicho. Reemplaza a la versión 2.1, del 29/09/2026, que reemplazó a la versión 2.0, del mismo día, que a su vez reemplazó íntegramente a la versión 1.0, que regía desde el 05/08/2026.

La versión 1.0 describía una operación de apuestas con dinero real que no existe: depósitos y retiros, verificación de identidad con documento y reconocimiento facial, comunicación al registro centralizado de autoexcluidos de la Secretaría de Premios y Apuestas de Brasil (SPA/MF), monitoreo de apuestas con dinero, atención las 24 horas y ouvidoria. Jogo do Bicho es un juego gratuito, con fichas sin valor, y nada de eso forma parte de él.

Esta versión describe solamente lo que el sitio hace hoy y dice con claridad lo que no hace.

La versión 2.1 cambia solamente los nombres de pantalla citados en las secciones 2 y 6: la jugada hecha con fichas pasó a llamarse “ApuestaFUN” y el límite de recarga de fichas, “DepósitoFUN”. Ninguna herramienta cambió.

La versión 2.2 cambia solamente la sección 13: agrega Paraguay (la Línea 155 y el 911), la línea de la Provincia de Buenos Aires, la atención del SUS en la aplicación Meu SUS Digital, dónde encontrar reuniones de Jugadores Anónimos y el directorio internacional Find A Helpline, y aclara que el chat del CVV tiene horarios. Ninguna herramienta cambió.

2. Qué es este sitio y por qué el juego responsable importa acá

Jogo do Bicho (jogodobicho.com) es un juego gratuito de entretenimiento. Se juega con fichas virtuales (FUN) que no tienen valor en dinero. No hay depósito, no hay retiro y no hay premio de valor: un premio es un crédito de fichas. Las fichas no se compran, no se venden, no se transfieren a otra persona y no se canjean por dinero, bienes ni servicios.

En las pantallas de los juegos, palabras como “ApuestaFUN” y “apostado” designan jugadas hechas con esas fichas. Ninguna de ellas pone dinero en riesgo.

Aun sin dinero, jugar ocupa tiempo y crea hábito, y las mecánicas son las de los juegos de azar: sorteos, números, la sensación de que “casi sale”. Por eso existen las herramientas de esta política: para que usted decida cuánto tiempo y cuántas fichas le dedica al juego, y no al revés.

Fundamento: Lei nº 8.078/1990 (Código de Defensa del Consumidor de Brasil), art. 6º, III (información adecuada y clara)

3. Las fichas no son dinero: por qué lo que pasa acá no vale para apuestas

Un juego gratuito no reproduce la experiencia de perder dinero. Acá, perder fichas no cuesta nada y la recarga gratuita puede reponer el saldo. Con dinero, cada pérdida es definitiva y las ganas de recuperarla pesan de otra manera. Por eso, lo que pasa acá no sirve para estimar cuánto se ganaría o se perdería apostando dinero.

Los resultados dependen del azar: números, cartas y símbolos se sortean en el servidor con un generador de números aleatorios y, en los sorteos programados del jogo do bicho, vale el resultado publicado del sorteo correspondiente de Río de Janeiro. En los juegos de casino, el retorno teórico (RTP) que se informa en la pantalla de cada juego es inferior al 100%: en promedio y a largo plazo, quien juega tiende a terminar con menos fichas de las que apostó. Una buena racha acá no es una habilidad que se lleve a las apuestas con dinero.

Si jugar acá le despierta ganas de apostar dinero en otro lugar —para ganar “de verdad” lo que se gana en fichas—, tómelo como una señal de alerta (sección 4) y hable con alguien antes (sección 13).

4. Señales de alerta

Casi nadie nota el paso del entretenimiento al problema en el momento en que ocurre: el cambio es gradual y cada paso, aislado, parece razonable. Lea la lista pensando en los últimos tres meses.

Reconocer un ítem aislado no es un diagnóstico, y esta política no hace diagnósticos. Pero reconocer dos o tres ya es motivo para usar hoy una de las herramientas de las secciones 6 a 10 y para buscar uno de los servicios de la sección 13.

5. Las herramientas: dónde están, a qué se aplican y qué no cubren

Las herramientas están en la página “Mi Perfil” de su cuenta: los límites y el recordatorio de tiempo en la pestaña “Límites RG”; la pausa breve y la autoexclusión en la pestaña “Autoexclusión”. Usted mismo las activa, en el momento, sin costo, sin justificarse y sin hablar con nadie. Cada límite, pausa o autoexclusión que pide queda registrado en el sistema, con fecha y hora.

Las aplica el servidor en cada jugada, en todos los juegos con fichas (jogo do bicho y casino): cuando un límite o un bloqueo impide la jugada, se rechaza. No dependen del navegador. Las mesas sociales (como backgammon, generala y truco) no usan fichas ni saldo y, por eso, no pasan por los límites, la pausa breve ni el recordatorio de tiempo.

Lo que las herramientas no cubren: pertenecen a una cuenta. En el modo invitado (jugar sin registrarse), el sitio crea automáticamente un invitado nuevo cada vez que alguien abre un juego sin sesión iniciada, y ese invitado no hereda límites, pausa ni autoexclusión de nadie. Por eso las herramientas solo protegen cuando se usan en una cuenta registrada, y aun así no impiden jugar como invitado. Si necesita una barrera que no dependa de la cuenta, bloquee también el sitio en el propio dispositivo (sección 11).

6. Límites de recarga, de pérdida, por jugada y de sesión

En la pestaña “Límites RG” usted define los límites de abajo, en fichas (FUN) o en minutos. Un campo vacío significa sin límite. Según la configuración, la cuenta puede tener límites definidos desde el registro; los valores vigentes aparecen junto a cada campo como “Actual”.

7. Cambiar un límite: endurecerlo rige en el momento; aflojarlo espera 24 horas y su confirmación

Todo cambio que aumenta su protección —bajar un límite o crear uno donde no había— rige en el mismo instante.

Todo cambio que reduce la protección —subir un límite o borrarlo— no se aplica: se convierte en un pedido, que aparece en “Esperando tu confirmación”. Durante 24 horas sigue rigiendo el límite anterior. Pasado ese plazo, el pedido solo entra en vigor si usted vuelve a la pestaña y lo confirma; nada se aplica solo. Puede cancelar el pedido en cualquier momento.

Un pedido nuevo sobre el mismo límite reemplaza al anterior y reinicia el plazo, y endurecer ese límite anula el pedido pendiente. Durante una pausa breve, los pedidos solo pueden confirmarse cuando termina; una autoexclusión anula todos los pedidos pendientes.

La asimetría es a propósito. La decisión de protegerse suele tomarse con calma; la de aflojar, en medio de una mala sesión. Las 24 horas existen para que la decisión apurada no pase por encima de la tranquila.

8. Recordatorio de tiempo y panel de la sesión

Si el recordatorio de tiempo está definido, en cada intervalo elegido un aviso interrumpe la pantalla con el tiempo de la sesión (“Llevás N minutos jugando”) y dos botones: “Seguir jugando” y “Parar por hoy”, que lleva a la página de inicio. El aviso aparece mientras el sitio está abierto y no bloquea el juego; para eso existen la sesión máxima (sección 6) y la pausa breve (sección 9).

Mientras haya una sesión de juego abierta, una franja fija en la pantalla, sin botón para cerrarla, muestra en fichas: el tiempo de la sesión, el total apostado en la sesión, el resultado de la sesión (cuánto cambió su saldo desde que empezó, recargas incluidas) y el saldo actual.

Los números del recordatorio y del panel los calcula el servidor, con el mismo reloj que aplica la sesión máxima (sección 6): recargar la página no los pone en cero; salir y volver a entrar a la cuenta, sí.

9. Pausa breve: 24 horas, 7 días o 30 días

La pausa breve es para parar ahora, sin tomar una decisión larga. Usted elige 24 horas, 7 días o 30 días, confirma, y rige en el mismo instante.

Durante la pausa no se acepta ninguna jugada con fichas. Usted sigue pudiendo entrar a la cuenta, ver el historial, ajustar límites y pedir la autoexclusión. La recarga gratuita de fichas no queda bloqueada por la pausa.

La pausa no se puede acortar: pedir una pausa más corta que la vigente no cambia nada, y pedir una más larga la extiende. Terminado el plazo, las jugadas vuelven a aceptarse sin que usted tenga que hacer nada.

10. Autoexclusión

La autoexclusión es la herramienta más fuerte. En la pestaña “Autoexclusión” usted elige la temporal —30, 90, 180 o 365 días— o la permanente, sin fecha de fin.

Rige desde el instante de la confirmación: la sesión se cierra en todos los dispositivos donde la cuenta estaba abierta y, hasta el fin del plazo, la cuenta no puede entrar, jugar ni recibir recargas. Los pedidos pendientes de aflojar límites se anulan.

El sitio no ofrece ninguna forma de acortar ni levantar la autoexclusión antes del plazo. Como la cuenta no puede entrar mientras dura la autoexclusión, tampoco es posible modificarla por el sitio durante ese período. La temporal termina sola en la fecha fijada, y desde entonces la cuenta vuelve a funcionar.

La autoexclusión bloquea su cuenta, no el modo invitado (sección 5). Si el objetivo es alejarse del juego, combínela con el bloqueo del sitio en el dispositivo (sección 11).

Cerrar la cuenta, en la pestaña “Cerrar cuenta”, es otra cosa: impide jugar y recibir recargas con ella, pero no tiene plazo y la cuenta cerrada sigue pudiendo entrar. Para protegerse, la herramienta indicada es la autoexclusión.

11. Menores de 18 años y control parental

Jogo do Bicho está destinado a mayores de 18 años. En el registro pedimos la fecha de nacimiento y rechazamos a quien declara menos de 18 años. La edad es declarada, no se verifica con documento, y el modo invitado no pide edad. Por eso, la protección más eficaz contra el acceso de menores es la que se hace en casa, en el dispositivo.

Si usted sabe que un menor de 18 años creó una cuenta o usa la cuenta de un adulto, escríbanos por los canales de la sección 13. El adulto titular puede, él mismo, cerrar la cuenta o pedir la autoexclusión en “Mi Perfil”.

Fundamento: Lei nº 8.069/1990 (Estatuto del Niño y del Adolescente de Brasil)

12. Publicidad y comunicaciones

Jogo do Bicho no hace campañas de marketing: no envía newsletters, promociones ni ofertas, por ningún medio. Los correos que envía el sitio son: bienvenida al registrarse, enlace de activación de la cuenta, códigos de verificación, el resultado de sus jugadas en sorteos programados y las respuestas a lo que usted nos escriba. El SMS se usa solo para el código de verificación del teléfono, cuando usted lo informa.

Algunos de esos correos invitan a jugar: el de bienvenida trae un botón para empezar a jugar, y el de resultado sin premio anima a intentarlo de nuevo en el próximo sorteo y trae un botón para volver a jugar. El correo de resultado sigue llegando por las jugadas en sorteos programados hechas antes de una pausa breve o de una autoexclusión, porque esas jugadas no se cancelan.

En la página de inicio, los visitantes de fuera de Brasil pueden ver anuncios de afiliado que llevan a TheLotter, un sitio de terceros donde se juega a loterías con dinero, acompañados de las advertencias “+18” y de que jugar compulsivamente es perjudicial para la salud. Esos anuncios no se muestran a visitantes en Brasil ni cuando no es posible determinar el país; la decisión se toma por la ubicación aproximada de la conexión.

La página de inicio también muestra a todos los visitantes, incluso en Brasil, un bloque “Auspiciantes” con enlaces a otros sitios (entre ellos quini.com, superonce.com y buylotto.com). Ni esos anuncios ni ese bloque dependen de su cuenta: la pausa breve y la autoexclusión no los ocultan.

13. Dónde pedir ayuda y cómo hablar con nosotros

Los servicios de abajo son gratuitos, no pertenecen a Jogo do Bicho y no saben que usted juega acá.

Para hablar con nosotros —una duda sobre las herramientas, algo que no funcionó como está escrito acá o un aviso sobre la cuenta de un menor—, use el formulario de la página “Contactanos” (jogodobicho.com/es/contacto), donde también figura nuestra dirección de correo electrónico. Respondemos por correo electrónico. No tenemos atención por teléfono ni por chat, y nuestra atención no es un servicio de salud: para recibir apoyo, busque los servicios de abajo. Las herramientas de esta política no dependen de la atención: usted mismo las activa en “Mi Perfil”.

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